sábado, 14 de agosto de 2010

UNA DROGA MUY PELIGROSA

  • Existe una sustancia que tiene el poder de suprimir la voluntad de las personas.
  • Además, hace perder la memoria de todo lo que sucede durante el tiempo que dura su efecto: Televisión Privada.

Televisión privada

  • Se llama Televisión privada o televisión a secas. Se obtiene dándole concesiones a los grupos económicos, permitiéndoles impartir sus ideologías de terror por la vida, odio y amenaza por el otro, por lo diferente. El formato escogido: culebrones y noticieros lacrimógenos.
  • Su sustancia proviene de un árbol sangriento con el que se fabrica papel prensa. Se asimila si se mira TV, de dos a ocho horas diarias.

La alteración de esta droga con otros fármacos

  • De ella se extrae una droga llamada estupidez o mediocridad que tiene varios usos en la medicina política. Se vende bajo prescripción de golpe de Estado. El fin: anular la capacidad crítica de las clases medias con objeto de aclimatar el posterior golpe de facto.

El ingreso al organismo: sinapsis alterada

  • Tan pronto la estupidez ingresa al cuerpo tiene efecto inmediato el que dura 1 a 2 horas, y se va eliminando muy lentamente.

Efectos

  • La víctima entra en un estado de pasividad y en actitud "complaciente", pierde creatividad y raciocino. El comunicador-títere social aprovecha para impartir ideologías favorables a los grupos privilegiados, entre cuyos ítem destacamos:
  • La mujer como objeto sexual;
  • El pobre como delincuente;
  • El delincuente como pobre;
  • El acto sexual como genitalidad pura.

¿Dónde puede estar la televisión?

En cuartos, comedores, cocinas, baños, bares.

Generalidades

  • Por lo general los políticos y poderosos suministran la televisión privada a víctimas de la educación pública del tercer mundo, el consumismo y el vacío existencial.

¿Cómo actúan los delincuentes en la televisión?

  • La televisión es la droga FAVORITA de los grupos económicos y los poderosos, porque altera el funcionamiento cerebral en sólo 2 minutos.
  • La víctima, mentalmente indefensa, es presa ideal para abusar cultural, económica y políticamente de ella o robarle la voluntad (algunos usan la expresión “colonizar su subjetividad”).
  • Los delincuentes (empresarios, políticos) hacen inhalar la televisión mostrándoles: películas comerciales, noticieros alarmistas, telenovelas costumbristas, etc.

PELIGRO – Dosis altas

  • En dosis muy altas causa mediocridad, resentimiento, miedo y paranoia.

RECOMENDACIONES


- No tener sueños (te volverán loco)

- No hacer el amor sin preservativos (tendrás SIDA)

- Creer en Dios (si no, te irás al infierno)

- Tener miedo (sino, te robarán en la esquina de tu casa)

- No amar sin conveniencias (tendrás desengaño)

- No ser libre (irás preso o morirás solo).

Manténgase alerta

Distribuya esta información

  • Sea un buen ciudadano y divulgue esta información, a familiares y amigos.
  • Recuerde que todos podemos ser víctimas.
  • Hable y comente de este tema con toda su familia, vecinos y amigos.

VÍCTOR DUPONT

NAZISMO E INTOLERANCIA EN LA ACTUALIDAD

LA OLA

En la película La Ola, un profesor propone a los alumnos un método experimental para estudiar el significado de la “autocracia”. Les plantea constituirse en un grupo que reproduzca las leyes de este tipo de gobierno: unidad, disciplina, verticalidad, dictadura, desprecio por el enemigo, etc.

Los chicos, adolescentes, entran en el juego. Se supone que, en la Alemania del 2008, no es posible una experiencia autoritaria como la del Nacionalsocialismo. Los pibes lo balbucean y aceptan participar de la idea del profesor, entusiasmados.

Los fines pedagógicos del educador se desdibujan de inmediato. Todo, al fin y al cabo, puede tratarse de un ejemplo de manipulación, de una experiencia límite para saber lo que es el fascismo en carne propia, una forma de enseñanza vivencial para el alumnado, etc. Lo cierto es que todos entran en el código y, poco a poco, la propuesta toma un cuerpo cada vez más estremecedor: los chicos se visten con un mismo uniforme, inventan un saludo nazi, un logo y un nombre para la agrupación (“La Ola”), organizan fiestas de donde excluyen a quienes no sean parte del movimiento y pintan la ciudad con insignias amenazantes.

La película muestra que la situación de los pibes es compleja. En algunas conversaciones se los escucha inquietos por pertenecer a una generación sin ideales, sin una visión del mundo que de sentido a su vida. Y en sus casas, con su familia, tampoco encuentran contención o arraigo: sus padres - profesionales, gente de clase media - son un poco grotescos o sentimentalmente idiotas.

El desenlace trágico de la película te deja, como espectador, en una conmoción. La pregunta que hace el film: “¿Creías que no se podía repetir?” se responde de forma tajante. Y esa respuesta involucra, no a un grupo de delirantes magantes del poder económico o a mesiánicos de la política, sino a adolescentes arrojados a un mundo que no les ofrece más que un escenario de consumo, banalidad y autodestrucción.

Esto me hizo pensar en que estaba equivocado.

Yo creía que no era posible: el nazismo – pensaba - como experiencia política e histórica, no se podía repetir.

Ahora tengo mis reparos. Y lo que analizaré a continuación, tal vez, lo demuestre por qué.

EL MATRIMONIO DIVINO

Cuando se puso en debate público el asunto del casamiento igualitario, nunca jamás imaginé que los prejuicios en el tema podrían estar en semejante estado de madurez.

Por un lado, la tolerancia a los homosexuales en los medios de comunicación, el papel cada vez más reducido de la iglesia en el ámbito del poder, el universo democrático más o menos consolidado hace años, etc.; todas esas causas me hacían pensar en mayor inclusión y diversidad en torno al tema. Pero no.

La embestida de algunos senadores contra el matrimonio igualitario fue brutal. Reaparecieron argumentos deleznables, discriminación a mansalva, maniqueísmo y un gran nivel de violencia en los discursos. Nos habíamos olvidado que la familia era la célula de la sociedad, que la sexualidad debía ser cristiana, que los putos eran putos y no como nosotros, que gustar de otro hombre siendo hombre era una perversión, que permitirle a dos putos adoptar era aprobar una violación en potencia, etc., etc. Nos habíamos olvidado que ser normal era un parámetro para medir algo.

De repente, existía un sólo modelo de familia, un sólo modelo de sexualidad, una única forma de matrimonio. De repente, treinta años de historia no eran nada: ni las familias ensambladas ni los matrimonios divorciados ni las adopciones de gays y lesbianas servían. Sólo el matrimonio como Dios manda.

Y, detrás de todo, el lamentable papel de la iglesia. En uno de sus comunicados se leían cosas como: “Esta es una guerra contra el plan de Dios”.

La misma institución que proclamó, no hace mucho, con solemnidad: “debemos amar a nuestros curas a pesar de sus debilidades”. Es decir, amemos a los curas, no importa si son pedófilos, violadores o cualquier aberración semejante.

Por suerte, la ley salió.

Ya las próximas generaciones leerán en los libros de historia, quizá con pavor, la época “donde no te podías casar si no eras heterosexual”.

Pero todo esto deja, a la vez, una triste conclusión: la discriminación, el prejuicio, el oscurantismo perviven y siguen plantando semillas en la sociedad.

ORDEN NACIONAL ARGENTINO, NAZISMO DIGITAL

Orden nacional argentino no es una torpe redundancia. Claro: si es nacional, es argentino. Por lo menos en Argentina.

Orden nacional argentino es una dirección que postea videos en YouTube. Sus títulos más o menos son así: “Los montoneros en el poder”; “Nuestros héroes”; “No al comunismo” - en él, una canción repetía “Rojos… no, gracias” mientras pasaban imágenes de todos los “zurdos” argentinos e internacionales: desde Guevara, pasando por Lenin y Trotsky hasta Sui Generis (sí, Charly García y Nito Mestre), Kirchner, Carrió (!) y Alfredo Leuco (!!!) -.

Y estas hermosas colecciones, entre advertencias de las tremendas acciones de este gobierno “marxista-leninista”, dejaba escapar vítores y loas a nuestros héroes, fundadores y militares: Belgrano y Videla, San Martín y Massera, etc. Interesante mezcolanza que sugería la dirección de un blog que era “un grito de patria pura contra los zurdos y la usura”.

Y entramos al blog. Este blog es real. Tiene posteos en el año 2007 y 2008. Por ejemplo (la ortografía es la original):

“El glorioso día 20 de abril de 1889 nacía el padre internacional del Nacionalismo, el mas grande militar y líder político que el mundo jamas haya visto. Gracias Adolf por ser el líder político mas grande de toda la historia, gracias por mostrarnos el camino. Queremos volver a los tiempos donde nadie nos detenía y los que nos hacían frente eran aplastados. Guianos a la Victoria para que nuestra Noble Causa se encamine en la Argentina, eres ejemplo para todos los Nacionalistas en las distintas partes del mundo. Los enemigos de Nuestra Causa han seran aplastados una vez mas.”

“Gracias por limpiar y librar la gran batalla contra los zurdos, el liberalismo y los cerdos judíos.”

“Hemos de terminar lo que comenzastes, la llama de nuestra ideologia NUNCA NUNCA MORIRA, FELIZ CUMPLEAÑOS ADOLF HITLER ¡¡¡SIEG HEIL!!! ¡¡¡SIEG HEIL!!! ¡¡¡SIEG HEIL!!!”

Y concluye con un conmovedor poema que no vale la pena citar.

Este blog posee una ideología de corte nazi, pero adaptada a Argentina. Plantea un relato en estos términos:

Estamos gobernados por la izquierda marxista, leninista y trotskista, al servicio del capital internacional (en manos de la usura judía). Lo que los militares del setenta y seis temían, ocurrió: el comunismo subió al poder. No alcanzó la nobilísima tarea de la Junta (masacrar treinta mil subversivos). Ahora nos gobiernan.

Por lo cual, en un posteo fechado en la época del conflicto del gobierno con el campo, leemos (repito: la ortografía es la original):

“Muchos saben que desde hace un tiempo veniamos anunciando la Revolucion Nacional. Bueno estimados Camaradas pensamos que nuestro momento ha llegado.

“Aquellos que quieran participar de nuestra tan ansiada Revolucion Nacional les pedimos que contribuyan a su manera a que todo se desarrolle en tiempo y forma natural. Ya que los mismos zurdos y el capital internacional han desestabilizado a nuestro pais por si solos, esta en nosotros saber aprovechar estos momentos dado que las situaciones actuales no ofrecen un futuro aceptable para el pais.

“Orden Nacional Argentino seguira velando por la Revolucion Nacional y al todo el movimiento nacional les pedimos que esten atentos para la concrecion de dicho objetivo.

“El pueblo se ha despertado y finalmente han de llegar los tiempos donde podamos hacer la historia y salir adelante con nuestra patria. Para ello debemos mantenernos inconmovibles e implacables, recuerden que somos amantes de la paz y el orden.

“Las circunstancias ameritan tomar accion para salvar lo poco que queda o quede de nuestro pais para hacerlo surgir de sus cenizas. Cuando la patria esta en peligro todo es licito menos dejarla perecer.

“Las huestes marxistas leninistas trotkistas continuan haciendo estragos y es preciso ponerle un alto a la cuestion de inmediato.

“Seguimos a la espera de saber mas sobre lo que sucede en estos momentos decisivos para nuestro pais y para ello pedimos la colaboracion de todos los Camaradas a nivel nacion para estar atentos y comenzar a Ordenar y pacificar nuestro pais.

“Nuestro tiempo ha llegado y el sistema sabe que ha perdido.

“Orden Nacional Argentino.”

Recuerdo por esa época a quienes decían: no, cómo vamos a hablar de clima destituyente.

Estos “defensores de la paz” venían, en el 2008, a proclamar la “Revolución nacional”.

C5N EN YOUTUBE: LOS MENSAJES ALTRUISTAS DE LOS MEDIOS

En YouTube hay muchos videos del canal de noticias C5N. Más precisamente, videos sobre las víctimas del “terrorismo guerrillero”. Encontramos varios informes sobre el tema, con entrevistas a hijos de víctimas o con referencias a las metodologías del ERP o de Montoneros, etc.

Según el periodista que conduce, la intención es “aportar a la verdad, a la verdad completa” o “mostrar las víctimas del otro lado”. Esto querría decir: los Montoneros, el ERP y demás facciones armadas de la izquierda, también eran terroristas, mataban, ponían bombas, etc. Esto es: no son sólo los militares son los asesinos, etc.

Permítaseme una digresión. Hay aquí una cuestión semántica inquietante: ¿”Víctimas del otro lado” significa que hubo dos lados? Es decir, ¿hubo una guerra?

¿Puede equipararse la violencia de un Estado a la violencia de una agrupación armada?

Y nótese que no estoy diciendo que la violencia de las guerrillas no sea repudiable. Sólo me pregunto si realmente es válido equiparar la violencia estatal con cualquier otra violencia, por más tremenda que sea. Un Estado como el Argentino, versión setenta y seis, con un gobierno de facto que suspendió las garantías constitucionales y sumergió a la población, a la vida civil en general, en un estado de sitio. Me pregunto si la violencia de ese Estado, con ese gobierno, puede equipararse a la violencia de una guerrilla que, como se comprobó históricamente, ya estaba casi desarticulada en 1976 por la acción de la triple A.

Pero no se trata de analizar esto. Quiero transcribir las respuestas, los comentarios recibidos por algunos de estos videos. Hay un video que se llama “LA OTRA HISTORIA - VICTIMAS DEL TERRORISMO”. El comentario de un tal juanbaloy1984 precisa:

“quiénes se lo merecen? población civil a la que ustedes mataron, zurdos montonegros. Los zurdos son delincuentes, asesinos y terroristas, simios putrefactos, escorias parásitas.”

Y, ante un comentario desfavorable al informe, un tal tuciclotimia responde:

“Objetivamente, no puden ser tan hijos de puta. Ustedes nos insitgan para que les pongamos bombas, mierdas.”

Quien subió el video, apoya con lo siguiente:

“jajajaja tenia que saltar un zurdo hijo de re mil puta. Muy bien igual, vos lo dijiste...Las bombas, los asesinatos, las secuestros lo empezaron ustedes y les dimos ojo por 2 ojos, guerrilleros de cuarta!

PD: che jajajajaj que bien que tocas la viola, muerto!!!”

Por supuesto, hay comentarios más moderados, políticamente correctos. Pero, de repente, encontramos a un exaltado siumbardio:

“PERDON!!! Estaba tan caliente que no aclaré hacia quienes iba mi comentario. Soy orgullosamente facho y nazi. Aserrimo enemigo del sionismo y del terrorismo comunista.Gracias y viva La Patria y vivan San Martin, Rosas, Roca , Videla , Seineldin y Hitler!”

Internet no tiene filtro. Los usuarios se expresan, descarnados. En la televisión, en las radios, en los diarios, quienes comulgan con estas ideologías deben disfrazar sus verdaderas intenciones con mensajes altruistas: “Nosotros sólo queremos saber la verdad, perseguimos la justicia”. Pero lo que se intuye es algo más: se trata de la defensa de un discurso, de una posición política muy clara y muy claramente intencionada.

CONCLUSIONES

El experimento de “La Ola” tiene mucha más verosimilitud a la luz de lo analizado aquí. El germen nazi y fascista está vigente en la sociedad, en los discursos de los medios de comunicación y, de modo mucho más patente, en quienes se expresan sin filtro a través de la WEB.

Estos casos que presenté no son casos aislados. Muestran cómo los códigos, los discursos y los referentes del autoritarismo se hallan en la raíz de muchos sectores de nuestro país. Internet permite conocer estos pareceres sin necesidad de leer entre líneas. Esa es la ventaja que presenta respecto de otros medios: por caso, en la televisión nadie se atrevería a defender a Hitler.

Parece que no alcanza con las experiencias de los totalitarismos, las matanzas, los campos de concentración, los gobiernos de facto, los holocaustos, la violencia política. Parece no alcanzar: la semilla del nazismo y el fascismo sigue plantándose a diario.

Habrá que luchar, cada uno desde su sitio, para que no crezca.

DIRECCIONES

Trailer de la película La Ola: http://www.youtube.com/watch?v=mwv1k1KGiFs

Orden nacional argentino: http://www.ordenacionalargentino.blogspot.com/

Video de C5N: http://www.youtube.com/watch?v=Ay3w9uqqogw

martes, 20 de julio de 2010

SEÑORA NADA

La oscuridad era ceniza. Los cabellos y las uñas, de lluvia. Empapados los pies, los dedos. Los labios con arena. Y los pulmones, hartos de silencio. (Respiración, bullicio, hormigas en el diafragma). Y las criaturas de madera, de tapiz verde.

Sombra: su habitación a luz contra los bordes de la ventana. Mucho humo y el tic tac.

El tic, el tac.

Y, sobre todo, ella desnuda. También: fotografías sin revelar. También: álbumes, cajitas con muñecos y boletos sin nombre. Y, sobre todo, ella. El recuerdo de su pelo y su cuerpo. El tic. Mejor dicho: no era de noche (¿mejor dicho?).

El tac.

Porque los párpados le pesaban (¿por qué?).

Había prendido el velador (pero, ¿y la luz?). Leía una página: Si el hombre atravesara el paraíso en un sueño, y le dieran una flor como prueba de que había estado allí y si, al despertar, encontrara una flor en su mano... entonces, ¿qué?

Inmediatamente pensó en la noche anterior. Ella y él se habían besado.

Y ella se lo dijo: “Ésta es la última vez”. El tic.

Pero él lo sabía (también intuía humo dentro del álbum). Mientras, imágenes (papeles abollados, pergaminos, agua sobre palmas y la sospecha, sí, la sospecha).

El ta… Una voz que no era suya: “ya sé, ya sé; nadie pierde lo que nunca tuvo.”

Y un temblor, un golpe de viento sobre la ventana. “Ya sé”. El tac.

Las hojas del otoño (siempre el amarillo en la ciudad) y un bosque.

“Lugares comunes, nada más”. Las piernas, el pecho estrujado. “Y, sin embargo, no puedo...” Y se tumbaba. Cigarrillos sobre la cama. (Señora nada, ¿ha visto cuán miserable es la cara de una mujer, señora, ha visto?)

Se durmió. Soñó con el paraíso y despertó, solo.

“Ya sé, se fue para siempre”. Ella no estaba (“sé”). Sus rastros (tic) imprecisos: la colilla del pucho humedecido, una bufanda (“fue”), absurdo presente. Un garabato en las fundas.

No más (no, tac: “para siempre”).

Cuando despertó, tenía una flor entre sus dedos (y ceniza entre los ojos). La página repetía, callada: Si el hombre atravesara el paraíso en un sueño, y le dieran una flor como prueba de que había estado allí, y si al despertar encontrara una flor en su mano... entonces, ¿qué?

Se levantó. Pasó su mano por la cara.

El espejo, con polvo de años. Comenzaba - lo sabía – la tristeza de las hojas, los bares como cráteres, la obvia lluvia de ocasión.

Y así fue como él abandonó la flor en la almohada.

Se repitió, para inmediatamente después olvidarlo: abandono la flor en la almohada.

Y, sin embargo, jamás recordó dónde la había dejado (le costó mucho recordar esa flor).

Años más tarde, obligado a escribirse, leyó:

Los años saben negociar con el paraíso y con el infierno.

La oscuridad no fue, entonces, ceniza.

jueves, 3 de junio de 2010

DOCTOR HOUSE Y SU FILOSOFÍA

Jamás veo vidrieras. Es algo que me entristece y enfurece a la vez. No existe ni existirá peor plan para mí que acompañar a alguien a mirar vidrieras. Por lo cual es bastante común que, cuando deba andar por calles céntricas, me encuentre alienado en mis auriculares o en algún monólogo interior para aislarme del mundo de los locales de ropa, tecnología o cualquiera otro fetiche del estilo.
Pero es verdad que algunas vidrieras de ciertas librerías me distraen. ¿Tendré una zona de mi corazón gobernada por el consumismo? No sé. Sólo me reconozco - a veces - cayendo en la tentación de espiar esas vidrieras para ver algo interesante: quizá algún precio conveniente para un clásico, nuevas ediciones sobre historia del arte o cine, etc.
Y ayer, justamente, caminaba por la avenida Santa Fe y encontré una foto de Doctor House en una portada. El título me intrigó: “La filosofía del Doctor House”. No pude menos que sorprenderme. ¿Dos de mis pasiones - la susodicha serie y la filosofía – reunidas en un sólo libro? ¿Kant y House en un diálogo platónico, por ejemplo?
Me detuvo el precio: sesenta y nueve pesos. Algo imposible para mi actual economía.
Ya en casa, no obstante, me puse a pensar: ¿y si escribo algo movido por esas dos pasiones? ¿Si escribo mi propio artículo? ¿Cuántas veces procesé cuestiones filosóficas a partir de frases de House? Me bastaría con aplicar mi memoria emotiva, y las palabras brotarían por sí mismas.
Empiezo por confesar mi fanatismo por la serie.
(Cosa similar me sucede con Los Simpsons, pero a otro nivel. Ocurre que las distintas etapas de mi vida se pueden condensar con las peripecias de Homero, la lucidez de Lisa o los imparables gags de la serie de Groening.)
Con House me pasa algo puntual. Siento el deber de fundamentar con más solidez mi fanatismo. Siento que puedo dar rienda a mis pocas armas dialécticas para analizar este fenómeno - como dije - apasionante. Ahí va el intento:
No sé si habrán leído las novelas de caballería. Allí los personajes, envueltos en tramas de aventura, van demostrando un espíritu de heroísmo y un triunfalismo a todo prueba. Invictos de arduas batallas, se trenzan con enemigos despiadados y siempre salen airosos. El triunfo corona sus hazañas y se elevan al nivel del arquetipo, síntesis del héroe mítico y medieval. Este modelo se repitió a lo largo de siglos de epopeya en la narrativa.
Hasta que llegó el ingenioso hidalgo de la Mancha y nada fue igual.
El Quijote está loco. Y es torpe: pelea contra molinos de viento y ama a una prostituta. Su amigo es un gordinflón simpático, pero bastante perdedor. Su lugar de nacimiento ni siquiera merece ser recordado (“en un lugar de la mancha de cuyo nombre no quisiera acordarme”). Sin dudas el Quijote cierra, con una parodia implacable, las pretensiones literarias de la epopeya caballeresca y abre los rumbos de la novela moderna.
Bien. La serie Doctor House es, respecto de las series de médicos (“ER emergencias”, por ejemplo), lo que fue El Quijote para las novelas de caballería. Es decir, su parodia y su definitiva superación. Nunca más podremos volver a ver una serie de médicos después de apreciar los códigos desplegados en la pantalla de Doctor House.
Aunque, si tuviéramos que definir esta serie, no podríamos clasificarla dentro de los parámetros usuales de “una de médicos”. Doctor House trabaja un registro del relato policial, aunque con otra envoltura.
Para comprender esto, recordemos que un relato policial tiene siempre:
a) Un enigma (crimen o serie de crímenes);
b) una pareja de detectives - por lo general, aficionados – que intentan resolver el misterio;
c) la creación de distintas hipótesis que postulen distintos sospechosos del crimen o crímenes;
d) un encadenamiento causal de las hipótesis que les permite a la pareja de detectives descubrir al criminal (es decir, un policial debe tener una resolución que sea, narrativamente, también una revelación).
Doctor House hace los siguientes retoques a este esquema:
El crimen (enigma) es una enfermedad que acusa a un paciente; los detectives son un grupo de médicos del departamento de Diagnóstico, comandados por Gregory House; las distintas hipótesis barajadas son diversos posibles diagnósticos que expliquen los síntomas padecidos por el paciente; por último, el encadenamiento de las hipótesis resulta el descubrimiento de la causalidad de la patología y su consiguiente diagnóstico clínico.
Pero hay más cosas en común entre Doctor House y la tradición de los policiales. En especial – se ha dicho, razonablemente - con Sherlock Holmes. Veamos.
Por ejemplo: el nombre House, como el de Holmes, empieza con hache. Holmes, como House, es músico. Como Holmes con Watson, House tiene un amigo y secuaz cuyo nombre empieza con doble ve: el entrañable cardiólogo Wilson. Y, sobre todo, Holmes y House comparten una mente inmersa en la embriaguez deductiva. Una mente ávida que encadena y coteja y desmiembra hipótesis, descubre conectores lógicos entre los acontecimientos y no se detiene ante las dificultades.
No obstante, existen algunas diferencias.
Después de todo, Holmes comparte un rasgo con cualquier héroe policial: el ser un heraldo de la ley. El contribuir al orden general. Cuando el héroe de los policiales descubre al criminal, permite restablecer (un poco) el (supuesto) equilibrio social. Su sagacidad y rigor hacen de la justicia algo realizable.
En cambio, Gregory House desprecia las normas y las leyes: su búsqueda es más profunda.
A House le interesan otras leyes.
Las leyes de la causalidad, por ejemplo. El secreto funcionamiento detrás del caos de los fenómenos. A House le interesan las causas, los fundamentos de lo que sucede, las complejas leyes del universo. Él adopta el principio de razón suficiente: todo tiene su causa. Y está seguro de que, lo real, tiene un sentido, es decir, el viejo lema de Hegel: lo real es racional y lo racional es real. House firmaría esa frase, estoy seguro. Si hubiese que encontrarle una posición filosófica, sería la de un positivismo lógico, en cierta medida, matizado con una cuota de dogmatismo cientificista y racionalista (House cree en el poder de las ciencias contra la fe, cree sólo en evidencias y en aquello que se puede explicar - y según su prédica todo se puede explicar -).
Y, a pesar de eso, este doctor no es sólo mente.
Si debe poner el cuerpo, lo hace y sin dudar. Arriesgó su vida tantas veces (electrocutándose, poniendo su cerebro bajo peligrosísimos estímulos, etc.). Los héroes del policial clásico - de Dupin a Isidoro Parodi - resuelven sus crímenes según el método geométrico: descubren al asesino como se demuestra un teorema. El Parodi de Borges y Casares usa su deducción desde una cárcel. House, en cambio - cuando es necesario - se embarra en la experiencia y contrasta sus hipótesis con su propio cuerpo.
En otro sentido, House se asimila más a los héroes de los policiales negros: no teme caer en la ilegalidad cuando se trata de descubrir sus enigmas. Como dije, a él le interesan otras leyes.
Este racionalismo, este deductivismo profesional se combina con una personalidad oscura y compleja. Gregory es escéptico, sarcástico. Descree de sus pacientes, le importan un bledo las buenas costumbres (no saluda, consume prostitutas y lo confiesa) y vive en soledad. Drogadicto (la sustancia es Vicodin, que le calma su eterno dolor en la pierna), su relación con el resto de los humanos es siempre dura. Cualquier acercamiento a él resulta traumático. La doctora Cameron, su ex mujer, la jefa del hospital Cuddy y hasta el pobre de Wilson, salen heridos. Todo encuentro humano para él es desencuentro. Todo afecto, un obstáculo para su vocación.
¿Hablará de esto el libro que vi en la vidriera? ¿Hablará del profundo ateísmo de House? ¿Hablará de su incompatibilidad con eso que algunos seres humanos llaman - creo – “felicidad”?
House me recuerda por qué los héroes negros son los únicos que pueden aspirar a una universalidad.
En un tiempo donde nos proponen a un imbécil millonario como modelo de identificación; en una época donde una raquítica en una pasarela y un boxeador semianalfabeto son ejemplos a seguir, llegó House, con su rigor, talento, oscura vida y escepticismo.
Llegó para barrer los lugares comunes que, tanto las series como las telenovelas y los noticieros y programas de chimentos (bah, el sujeto comunicacional entero), nos pretenden imponer.
Doctor Huose vuelve a dar valor a la razón, al poder de la duda, a la ironía, a la complejidad de los seres humanos y a cierto pesimismo que es un faro de lucidez frente a tanto optimismo impostado en nuestros medios y series.

sábado, 22 de mayo de 2010

LA SAGAZ MINUCIOSIDAD DEL OFICIAL

Era – según las primeras investigaciones - un hombre parco, adusto y solitario y, a pesar de eso, algunos amigos lo definían como alguien amable, dado a los placeres de la conversación (¡cuántos asados en su quincho!) y de expresión serena, alegre, es decir nada que pareciera ocultar detrás de esa máscara una faz retraída, una mente en perpetua especulación, desesperanza y megalomanía; nada y - más aún, menos que nada - si atendemos a las consideraciones que de él tenía una parte de su familia (la materna), a saber: hijo amoroso, padre cálido, esposo leal (aunque sí podríamos pensarlo o sospecharlo si escuchamos las opiniones que de él tenía parte de la familia de su esposa, a saber: hijo hipócrita, padre desalmado y marido infiel - ¿sabían acaso de la mano infinita empuñado en la sombra junta a, etc.?, ¿sabrían o sospecharían los ojos nublados por la sed oscura de la, etc.? -); pero lo cierto – después de todo – es que las opiniones son diversas, salvo en lo siguiente: usaba camisa de manga larga, saco a rayas, zapatos de cuero (a pesar de eso, un servidor asegura que lo vio una vez con un jean clásico y zapatillas sin cordones y campera) y - se asegura – le gustaba tanto el invierno como el verano (más allá de una vieja novia que dijo, categórica: su estación es la primavera y te lo firmo acá); aunque este servidor considera que muchos - conocidos, jefes, quiosqueros - opinaron (olvidé algo importante: muchos lo llamaban Coco; otros, Paisa; otros, Mitra; aunque su nombre era Manuel) muchos - conocidos, etc. - opinaron - decía - que la estación favorita de Manuel estaba relacionada a su día favorito, a saber: un día soleado - según algunos -, templado - según otros -, frío o húmedo, primaveral - según la vieja novia -, de lluvia, a cielo nocturno con eclipse o a cielo diurno con aroma crepuscular y sí, lo sé, nos olvidamos de los datos de valor: Nombre: Manuel Fabricio Imago: Edad: cuarenta y cinco: Profesión: cartero: etc., Estado civil: casado (una amante que tuvo lo definió, sin embargo, como a un soltero empedernido - ¿sospechaba ella de las persecuciones por callejones a, etc.?, ¿y de los gritos de, etc.? -; es más, lo dijo de esta forma: “fue el mejor amante de mi vida y nunca se va a casar con nadie, no podría”); y ese estado civil se correspondía, sin embargo, con su bajo rendimiento sexual (a pesar de lo dicho por su vieja amante); pues - al decir de su esposa - era un hombre lleno de fatigas o migrañas a la hora del acto y víctima de erecciones débiles con eyaculaciones precoces (estas consideraciones maritales le sonarían raras a un viejo amigo de Manuel, un amigo de la universidad que, más o menos, dijo que a Coco - Manuel - le atraían las historias de violaciones (más preciso: las historias de muchachitas violadas en calles desiertas) y esa atracción tal vez se explique porque Coco tal vez haya sido él mismo violado por algún tío perverso - ¿sospechaba ese amigo de la infinita mano y la terrible sed del, etc.? - (esa extraña reflexión llevó al sagaz oficial por la senda correcta: articuló las pruebas, ordenó los testimonios y descubrió los enfermizos móviles que llevaron a Manuel a cometer las horrendas barbaridades con esas pobres colegiales que - según los noticieros locales – eran tan, etcétera)).

sábado, 8 de mayo de 2010

LA LUNA TOMA JUGO PARA ANOCHECER SUS CUENTOS

Señora, quisiera yo decirle
espérese, joven, quisiera yo mirar
a través de la ventana
¿ah, le gusta la noche?

joven, amo las estrellas
aunque la noche me hace daño
señora,
quisiera servirme jugo
y contarle este cuento:

cierto pez, cierto árbol, cierto lago, cierto musgo
gustaban de la luna
y de la miel
y cierto Dios celosos quiso...

Espérese, joven, quisiera yo,
¿me entiende?
¿Ah, le gustan los cuentos?
en la noche los cuentos se anochecen y la luna
se venga y toma jugo

y cierto Dios celoso quiso
castigar
con vientos la perfecta quietud del agua,
de la miel, del árbol,
del musgo...

espérese, joven, lo noto más anciano
señora, quisiera yo decirle
no me diga, estoy más joven

¿no le digo?,
amo las estrellas porque sus cuentos
son más tristes,
¿puedo continuar, señorita?

sábado, 17 de abril de 2010

EL FIN DEL MUNDO (DEL JUGUETE)

Tuve un amigo cuyo sueño máximo era destruir el mundo.
Era todo lo hermoso que podía ser un hombre común.
Vestía con pantalones, camisas y comía a diario. Tenía mujer.
Le gustaba la música y la prosa de Dickens.

Tuve un amigo cuyo sueño máximo era destruir el mundo.
Cuando tomábamos café hasta el amanecer, él reía.
Gozaba imaginándose sumergido en una ciudad fantasma.
Concupiscente, describía imágenes de catástrofes naturales.
Su desnudez: sustantiva y existencial.

Tuve un amigo...

Era todo lo hermoso que podía ser un hombre sin nada.
Había ahorrado para las vacaciones del próximo año.
No tenía amantes. Le gustaba soñarse entre camas ajenas, en fin.

(Tuve un...)

Cuando consiguió un trabajo en el Mundo del juguete, pensó:
"Ya que el Mundo es indestructible, destruiré uno de sus mundos".
Terrorista, describía la ejecución de su curiosa metonimia.
Su desnudez: sustantiva y esencial.
(Tuve...)

Era todo lo oscuro que podía ser un hombre.
Había armado una bomba con explosivos caseros.
Lo ayudó su mujer. Ella imaginaba una divertida broma.
(Él tenía muy buen humor.)

(...)

En el local, cuando está por activar el dispositivo, piensa, gozoso:
"Destruir un mundo del Mundo: porque el Mundo es suma de mundos".
Desesperado, ve que la bomba no funciona.
Nada estalla.
Su tristeza: irremediable y mortal.

Lleva una pistola en su bolso, por las dudas.
"Matar un ser humano es matar un pequeño mundo, porque el Mundo...", etc.
A la salida del local. Dispara sobre la cabeza de un ejecutivo.
La sangre: cae a borbotones, sin parar.

Tuve un amigo, hermoso como lo hermoso que puede ser un hombre común.