FUTUROS DESIERTOS
Comencé a amarte en una iluminación, durante el último verano. Fantasmas, panteones, olores y el beso precoz del incendio. Así la cosa.
Está claro. Todo es un engaño: somos la imagen de un dios en miniatura.
Y yo, como una mecha, te beso en la arena -¿te acordás?- y me dejo arrastrar por ese soplo, no sé si lo recordás, de aquella tarde.
Después de todo: fue en el último verano.
Entonces el mundo daba munición a sus criaturas: metales, pólvora, rosarios, bellas encuadernaciones y bellas fórmulas matemáticas. Y yo, futuro o desierto, me hice inmenso como un incendio para amarte una vez, la última vez: después no habría más veranos.
Era el último, te lo dije.
Comencé y aún no he terminado: todavía me guarda un talismán el secreto de las cortezas y de los pantanos. Pero, bueno, detengámonos: no quiero más municiones. Una frase hecha puede erigir una torre inhabitable.
Futuros desiertos.
"Cada uno crea de las astillas que recibe la lengua a su manera con las reglas de su pasión -y de eso, ni Emanuel Kant estaba exento."
Mostrando entradas con la etiqueta prosas poéticas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta prosas poéticas. Mostrar todas las entradas
domingo, 28 de junio de 2009
miércoles, 27 de mayo de 2009
ALICIA INEVITABLE
Alejandra:
Te tuve entre varios colores.
Adentro de nuestros muelles: desgarrados otoños.
La música, el pañuelo gris: afuera.
Un bosque donde otra niña soñaba su bosque.
¿Te tuve, Alejandra?
En secreto, entre roperos y picaportes.
La noche de luz nos cegaba de memoria.
"Del otro lado", decía el animal en silencio, "el río".
"Del otro lado", decía, "del jardín".
Inminencia de muerte y muñeca, lo sé - me repetía.
Alejandra:
Te tuve entre varios colores.
Adentro de nuestros muelles: desgarrados otoños.
La música, el pañuelo gris: afuera.
Un bosque donde otra niña soñaba su bosque.
¿Te tuve, Alejandra?
En secreto, entre roperos y picaportes.
La noche de luz nos cegaba de memoria.
"Del otro lado", decía el animal en silencio, "el río".
"Del otro lado", decía, "del jardín".
Inminencia de muerte y muñeca, lo sé - me repetía.
ATEÍSMO
"¿Qué pasó con Dios?" cantó el joven.
Entonces la palabra del mago se escurrió en arena.
Los relojes húmedos nacieron de la espuma.
La espuma brotó de los acantilados.
"Mío o mío", repitió, monótono, el canto.
Entonces se reunieron los magos.
Entonces el silencio era la piedra.
Y en la piedra joven, sales y segundos.
Todo fue memoria de caracolas vacías.
"¿Qué pasó con Dios?" cantó el joven.
Entonces la palabra del mago se escurrió en arena.
Los relojes húmedos nacieron de la espuma.
La espuma brotó de los acantilados.
"Mío o mío", repitió, monótono, el canto.
Entonces se reunieron los magos.
Entonces el silencio era la piedra.
Y en la piedra joven, sales y segundos.
Todo fue memoria de caracolas vacías.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)